Cultura laboral e Inocuidad
Cultura de Inocuidad Alimentaria
La cultura de inocuidad alimentaria es un área de reciente desarrollo y
de gran interés dentro de la industria de alimentos y bebidas. Las empresas que
buscan precisión se afanan en lograr el mejor benchmarking posible entre sí,
sin necesariamente darse cuenta de que el talento existente en la organización impacta
e influye en la cultura de inocuidad alimentaria establecida.
Para la Iniciativa Global de Inocuidad Alimentaria – GFSI por sus siglas en inglés – la cultura de inocuidad alimentaria son los valores, creencias y normas compartidas que afectan la forma de pensar y el comportamiento con relación a la inocuidad alimentaria en, a través y a lo largo y ancho de una organización.
Por lo tanto, gestionar la inocuidad desde la cultura va más allá de lo documentario y normativo.
Si bien la legislación sobre inocuidad alimentaria ha evolucionado con
el tiempo, también lo han hecho los sistemas de gestión de la seguridad
alimentaria. Dicho esto, el éxito general de la cultura de inocuidad
alimentaria establecida se basa principalmente en la cultura de trabajo
existente en contraposición a los principios operativos existentes
La cultura obtiene su poder des lo tácito e intuitivo, desde la simple observación y creencias tan fundamentales como “Esta es la forma correcta de hacerlo” y “Nunca haríamos eso”. Las reglas establecen hechos; la cultura vive a través de la experiencia humana.
Visto de esta forma, para implementar una cultura de inocuidad se debe enfatizar:
- El rol esencial de los líderes y gerentes en todo el espectro de sus organizaciones, desde el CEO a la granja, desde los supervisores de campo hasta los del área administrativa, desde los almacenes familiares locales, hasta las grandes organizaciones de franquicias de restaurantes.
- El por qué la comunicación frecuente, la educación, los parámetros, el trabajo en equipo y la responsabilidad personal son vitales para avanzar hacia una cultura positiva de inocuidad alimentaria.
- El cómo las habilidades aprendidas, incluyendo la adaptabilidad y concientización de riesgo trasladan las prácticas importantes de inocuidad alimentaria más allá de la conversación teórica hacia la experiencia en ‘tiempo real”.
Algunas aspectos a considerar antes de marcar el rumbo hacia la cultura de inocuidad alimentaria incluyen: los canales de comunicación, la fluidez en la gestión, la visión y / o misión organizacional y la preparación ante las emergencias.
Canales de comunicación. Una comunicación eficaz no es necesariamente en blanco y negro, donde las áreas grises no suelen resaltarse. Es aquí donde fácilmente la información se pierde entre las grietas creadas por la comunicación formal de las ciencias duras y las habilidades blandas. Los enfoques más comunes para los canales de comunicación han sido el flujo de información de arriba hacia abajo, de abajo hacia arriba o en ambos sentidos.
Este camino algo limitante podría mejorarse con flujos de información más horizontales, como interacciones interdepartamentales en lugar de meros intercambios intradepartamentales. La idea es adoptar la gestión por procesos y permitir que estos interactúen entre sí sin necesidad de escalar en la estructura de la organización Cuanto más creamos oportunidades para generar discusiones saludables dentro y alrededor de un equipo, más soluciones creamos, y propiciamos la formación de "grupos de expertos" en el trabajo.
Fluidez en la gestión. Pensar “fuera de la caja”. Los estilos de liderazgo definitivamente están cambiando y esto es un indicativo de la existencia y combinación de diferentes sistemas culturales. La microgestión frustra la creatividad, lo que a su vez afecta la productividad general. A medida que las complejidades dentro de la industria de alimentos crecen con el tiempo, la gestión y retención del talento son fundamentales.
Las personas son actores clave en el proceso de implantación de la cultura de inocuidad alimentaria. Es necesario generar una organización basada en el aprendizaje en todos los niveles. Esto facilita la comunicación, esclarece la responsabilidad y qué se espera de cada uno, mejora la eficiencia y eficacia, a la vez que facilita el proceso de gestión del cambio en un entorno de mejora continua.
Visión organizacional. La marca no se trata solo de cómo una organización elige posicionarse, sino también de su visión general. Tanto los gerentes, como los mandos medios y empleados deben sentirse como si estuvieran en la misma posición. El verdadero valor de una organización no está determinado por su producto, sino por la capacidad y experiencia de sus empleados.
Aunque la declaración corporativa de la visión y misión no necesariamente deben mencionar a la inocuidad alimentaria, su importancia debe reflejarse en las comunicaciones de la empresa. El establecimiento de una clara dirección y un sentido de propósito ayuda a crear una adecuada cultura de inocuidad alimentaria; la misma requiere de una visión clara, compartida y embebida en toda la organización.
Preparación ante emergencias. Aunque es posible que esto ya se haya abordado en el sistema de gestión de inocuidad alimentaria existente, la razón por la que es importante establecer protocolos y procedimientos de emergencia uniformes en toda la organización es porque todos los mandos medios y empleados deben conocer cuáles son los estándares, especialmente desde el punto de vista de la imagen de la empresa frente a sus partes interesadas.
Estos estándares se pueden comunicar no solo a través de capacitaciones, sino también a través de reuniones individuales y de equipo. Por ejemplo, un área de discusión podría incluir lo que se debe y no se debe hacer en caso de una calamidad natural.
La organización no solo debe tener conciencia frente a los peligros y riesgos provenientes de la misma operación o de las posibilidades de fraude, debe adoptar esquemas que aseguren la comunicación y aseguren la inocuidad de las cadenas alimentarias aun frente a fenómenos inesperados.
Finalmente, para poder generar sostenibilidad en el tiempo, la organización debe buscar a través de la cultura de inocuidad la adaptabilidad, la habilidad de la organización para ajustarse a influencias y condiciones cambiantes y responder dentro de su estado actual o movilizarse a uno nuevo.
La cultura de inocuidad alimentaria mejorará los sistemas de gestión de inocuidad alimentaria establecidos si está bien alineada con la cultura de trabajo de la empresa.
Referencias:
- Sebastian J. (March 15, 2017). Don’t Forget Work Culture. Food Quality and Safety Magazine. Blog. Safety. Recuperado de: https://www.foodqualityandsafety.com/article/dont-forget-work-culture/
- Global Food Safety Initiative – GFSI. (2018). Una cultura de inocuidad alimentaria. Documento expositivo de la iniciativa global de inocuidad alimentaria (GFSI). V1.0 - 4/11/18. Recuperado de: https://mygfsi.com/wp-content/uploads/2019/09/GFSI-Food-Safety-Culture-Full-Paper-SP.pdf

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